TRANSTORNO DE ANIMO Y DEPRESION

TRANSTORNOS DE ANIMO Y DEPRESION

Las personas mayores con frecuencia pueden tener problemas con el estado de animo. La depresión y la ansiedad son enfermedades muy frecuentes en los adultos mayores, y la presentación de la enfermedad no suele ser la misma que en personas jóvenes necesariamente; pueden tener síntomas como problemas del apetito, del sueño, incluso del comportamiento como irritabilidad, dejar de hacer cosas que antes hacían e incluso tener problemas de memoria. Es muy importante detectar este problema a tiempo y dar el tratamiento puesto que la depresión sin tratamiento empeora la calidad de vida del paciente y también deteriora su funcionalidad.

Es importante conocerla y comprenderla, conocer su posible etiología, factores de riesgo y su pronóstico para poder incidir e intervenir sobre ella y paliar sus efectos negativos sobre las personas que la padecen

La Sociedad Americana de Psiquiatría describe la depresión como “una enfermedad mental en la que la persona experimenta una tristeza profunda y la disminución de su interés para casi todas las actividades”.

La depresión en personas mayores hace referencia al grupo de trastornos del estado de ánimo y sus criterios diagnósticos se encuentran dentro del Manual de Diagnóstico y Estadístico de la Asociación Americana de Psiquiatría, ahora en su quinta revisión (DSM-5).

Los criterios para el diagnóstico de un episodio depresivo mayor son la presencia de síntomas como:

  • Un estado de ánimo deprimido.
  • Anhedonia.
  • Pérdida o aumento de peso.
  • Insomnio o hipersomnia.
  • Agitación o enlentecimiento psicomotor.
  • Fatiga o pérdida de energía.
  • Sentimientos de culpa o inutilidad.
  • Disminución de la concentración.
  • Indecisión.
  • Pensamientos recurrentes de muerte.

Deben cumplirse al menos 5 de los síntomas mencionados anteriormente en un periodo de al menos dos semanas, habiendo un cambio respecto a la actividad previa.

 Los síntomas más significativos y que suponen una condición necesaria para diagnosticar un episodio depresivo son el estado de ánimo deprimido o pérdida significativa de interés o bien la pérdida de experimentar placer.

Además, los síntomas deben causar un detrimento en la actividad y sociabilidad del paciente.

Depresión en personas mayores y ancianos

 

 

La presencia de un trastorno depresivo en personas mayores supone un problema de salud pública en todo el mundo, dado que aumenta la mortalidad en este grupo de edad y disminuye la calidad de vida de esta población.

Los criterios de la depresión (según el DSM-5 al que hacíamos referencia anteriormente) no difieren según el grupo de edad, de manera que el síndrome depresivo es fundamentalmente similar en jóvenes, mayores y ancianos.

Sin embargo, hay algunas variaciones o características propias de estos grupos etarios.

Por ejemplo, las personas ancianas con depresión presentan menos afecto depresivo que las personas con depresión de otros grupos de edad.

Suele ser más severa en adultos mayores que en ancianos y en este último grupo de edad suele presentar más características de melancolía.

Las personas mayores con depresión tienen un mal funcionamiento, incluso peor que aquellas personas que padecen enfermedades crónicas como la diabetes, la artritis o la enfermedad pulmonar.

La depresión hace aumentar la percepción de salud negativa de estos pacientes y hace que utilicen más a menudo los servicios sanitarios (de dos a tres veces más), de manera que el coste sanitario se incrementa.

Sin embargo, menos del 20% de todos los casos se diagnostican y tratan e incluso en aquellos que sí reciben tratamiento para la depresión, la eficacia es escasa.

La depresión es, junto a la demencia, la enfermedad mental más frecuente en personas mayores.

El impacto que tiene en este grupo de edad es cada vez más notorio y aunque grave, en muchas ocasiones pasa desapercibida.

Es causante no sólo del sufrimiento propio y familiar sino de que se compliquen y desarrollen otros problemas médicos.

Fuente: Lifeder